La dieta del Flamenco
Baile, zapateado, cante jondo, guitarras, cajones, palmas, encanto de la tradición gitana. Un excelente acompañante para el espectador: Un puro.
Similitud en el capricho, la determinación: la afición. Carmen Amaya, la famosa bailadora, mujer única, tomaba fuerza de la dieta que ella misma decía seguir: innumerables cafés y cigarrillos.

Gracias a su dieta Carmen aguantaba la dureza de unas giras por América que duraron 11 años.
Escrito por Matahari |
Comentarios (0)






