Los puros y los vinos.
Degustar un puro es un placer para todos los sentidos. En muchos casos, son un momento para relajarse y para disfrutar ese momento.
Fumar un buen puro se asemeja mucho a degustar un buen vino, ambos despiertan experiencias unicas a los sentidos. En cualquiera de los dos existe una cultura y un arte que depende de la marca, el origen y el proceso de elaboración. Los dos tambien comparten el hecho que vienen del cultivo en lugares especiales y son tan antiguas sus tradiciones como la historia misma.
Algunos fumadores disfrutan de este placer acompañados de buena musica, un excelente libro, una pelicula o simplemente disfrutar como se eleva el humo a las alturas.
En este tema se cuestiona mucho la combinación entre puros y vinos ya que se alega, entre otras cuestiones, que ambos son de caracter fuerte y sus sabores chocan anulando el sabor de ambos.
De cualquier manera, quien no a disfrutado de un buen puro acompañado de un vino tinto o de un cognac se pierde una experiencia que enriquece al paladar.



